Month: January 2015

Espejos: los reflejos de una caída al abismo

Dentro de la narrativa cinematográfica, uno de los tipos de historias más complicados de producir y escribir son los multiplots. Películas como Amores perros, Realmente amor o Almas conectadas, en las que saltamos de una línea dramática a otra, con diferentes personajes y variaciones de un mismo tema. Un tipo de narración que es poco común en el cine mundial y que en nuestro país también resulta una rareza. Siguiendo la línea de 13 segundos y Pipí mil, Pupú dos lucas, llega un nuevo multiplot a nuestra cartelera: Espejos. La ópera prima de Cesar Manzano y que sobresale con creces entre sus homólogas nacionales, perfilándose como una de las mejores películas del año. A través de sus 6 historias, Espejos toca temas tan universales como la traición, las pasiones, la ambición, la justicia y los excesos, todo de manera visceral y brutalmente honesta. Por supuesto, como cualquier otro multiplot, hay momentos mejores desarrollados que otros, pero en esta ocasión el conjunto posee cohesión en su calidad narrativa y visual, haciendo que las historias flojas fluyan sin problema y que las fuertes sobresalgan, dando un saldo positivo al final de la proyección del largometraje.

Espejos 1

Entrelazadas entre sí, Espejos cuenta la vida de varios personajes que son arrojados al abismo de sus vidas personales a través de una serie de conflictos bastante fuertes. La primera historia que conocemos es la de Virginia (Clarissa Sanchez), una mujer casada -y un poco mojigata-, que se siente alejada de su marido. Gracias a esto, comienza una relación con su ginecólogo Carlos (Carlos Camacho), un tipo exitoso, pero adicto a las apuestas. En paralelo, conocemos al esposo de Virginia, Octavio (Luis Fernandez), un publicista bisexual que engaña a su esposa con un modelo. Por otro lado, tenemos 3 historias con un corte un poco diferente. La primera es la de Arianna (Claudia La Gatta), una ex-miss y actriz que lleva una vida de excesos de todo tipo -drogas, alcohol, sexo- y que gracias a esto pone en peligro su carrera. En la otra antípoda, tenemos a su hermana Esther (Isabella Santodomingo), una mujer honesta y entregada a la política que desea cambiar el país (una historia donde aparece de nuevo el fantasma de Renny Ottolina). Su contraparte es Fernando (César Manzano), un empresario corrupto y sin escrúpulos que cree en la supervivencia del más fuerte hasta que termina cosechando lo que ha sembrado. Las 6 historias se entrelazan, como cualquier otro multiplot, llevando a sus personajes a chocar entre ellos y así descubrir, como si del reflejo de un espejo se tratara, sus verdaderas intenciones.

espejos2

El único problema de raíz que posee Espejos es la división que existe entre las historias que cuenta. Más allá de tener relatos más interesantes -o mejor desarrollados- que otros, su debilidad tienen que ver con el tema. Básicamente, podríamos dividir el largometraje en las historias de tipo personal y las de tipo social. En el primer renglón incluimos las 2 mejores del conjunto: la de Virginia y Octavio. Quedando floja la del médico ludópata. En el otro renglón, la social, tenemos la de Arianna y la de Fernando como las más fuertes, mientras que la de Esther termina siendo la menos consistente. A pesar de esto, la película tiene momentos muy rudos, diálogos épicos, actuaciones memorables (incluyendo la de su Director-Guionista) y, sobre todas las cosas, algo que le hace falta a nuestro cine: universalidad. Espejos es una película que bien podría desarrollarse en cualquier lugar del mundo, pero que igual tiene nuestro sabor, expresiones y parte de nuestra idiosincracia como venezolanos. Por su rudeza sólo podríamos compararla con Piedra, papel o tijera de Hernán Jabes o Brecha en el silencio de los hermanos Rodríguez, películas muy bien hechas, pero terriblemente duras e incómodas que nos dejan movidos al salir de la sala. César Manzano entra por la puerta grande con su debut como Director y se transforma en un buen referente del cine que debemos seguir produciendo y viendo en la gran pantalla.

Lo mejor: todas las actuaciones, de los mejores cast que he visto en el cine venezolano contemporáneo. La fotografía, la música y la edición le suman mucho veneno a la historia. Sus escenas rudas y sin anestesia. La historia de Virginia, Octavio y Fernando se roban el show.

Lo malo: La historia de Esther, Carlos y Arianna quedaron flojas en comparación a las demás (y eso que tenían mucho potencial). Algunos diálogos son demasiado expositivos y chocan con los momentos más sutiles dentro de la historia. Su resolución y epílogo le restan fuerza.

Espejos poster

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